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lunes, 3 de septiembre de 2012

Tributo al Maestro

[Gustav Leonhardt en los años finales de su vida]
En enero pasado fallecía en Ámsterdam a los 83 años Gustav Leonhardt, uno de los músicos más influyentes del último medio siglo. Leonhardt se hizo célebre como pionero del historicismo, movimiento que ha provocado en la interpretación de la música culta una de las mayores conmociones de los últimos dos siglos, al menos desde que en el Romanticismo empezara a crearse el panteón de obras clásicas. El acercamiento de los medios interpretativos (no solo de los instrumentos, sino también de las prácticas y los criterios musicales) a la época en que fue compuesta la música ha propiciado en efecto no sólo un incremento significativo en el repertorio puesto al alcance de cualquier interesado, sino cambios importantes en su presentación formal al oyente.

Desde los 50, Leonhardt fue uno de los faros que iluminó con mayor intensidad la música barroca, gracias a su búsqueda incesante e insobornable de la verdad artística, que pretendía presentar desnuda y libre de ornamentos circunstanciales, vinculada de la forma más directa posible con la idea original del compositor. Justo de esta concepción del quehacer del intérprete nacía esa sobriedad en la forma y el fondo de sus interpretaciones que para muchos rayaba a veces con la severidad, tantas veces desmentida por quienes lo trataron.

A pesar de que apenas se aventuró fuera de los límites de lo que suele considerarse música antigua, el repertorio de Gustav Leonhardt era amplísimo, lo que ha quedado reflejado en una discografía inmensa, de varios centenares de trabajos para muchos sellos diferentes. Los últimos quince años de su vida estuvieron marcados por la enfermedad, que lo obligó a reducir su actividad habitual. Llegado el siglo XXI, muchos daban por cerrado el legado fonográfico del maestro holandés, pero Alpha lo convenció para una serie de últimos registros, que hoy son precioso testimonio de las postrimerías de su arte. El sello francés los ha reunido todos en un cofre que presenta como tributo a su figura.

La triple condición de clavecinista, organista y director de Leonhardt aparece recogida en estos cinco registros; también, las preferencias de repertorio del fin de su carrera. El primero fue grabado en el órgano Dom Bedos de la abacial de la Santa Cruz de Burdeos en 2001 e incluye música muy variada (F. Couperin, Marchand, Muffat, Fischer, Blow). El segundo (2002) nos ofrece dos de las grandes especialidades del holandés en el clave: Frescobaldi y Louis Couperin, cada uno en un instrumento diferente, italiano y francés. Emplea también dos instrumentos (un clave alemán y un claviórgano) para el tercero de estos discos (2003), un variadísimo recital con autores ingleses y alemanes. El cuarto (2004) es en cambio un monográfico dedicado a William Byrd, a quien interpreta en un clave copia de un instrumento de finales del siglo XVI. Y Bach. El compositor con el que más se le asocia es el protagonista de la despedida discográfica del maestro. Junto al grupo Café Zimmerman, Leonhardt acabó registrando en mayo de 2007 un CD con dos cantatas profanas del Cantor, como queriendo dejar claro que el fervoroso y austero luterano también tenía su vena frívola.
[Diario de Sevilla. 25-08-2012]


A TRIBUTE TO GUSTAV LEONHARDT
THE LAST RECORDINGS

CD 1. L'ORGUE DOM BEDOS DE SAINTE-CROIX DE BORDEAUX [57'35'']
Gustav Leonhardt, órgano Dom Bedos/Pascal Quoirin de la Abadía de la Santa cruz de Burdeos

François Couperin (1668-1733): [De la Messe propre pour les convents de religieux & religieuses]
1. Plein Jeu - Premier couplet du Kyrie
2. Dialogue - 5ème % dernier couplet du Kyrie
3. Chromhorne sur la Taille - 5ème couplet du Gloria
4. Récit de tierce - 8ème couplet du Gloria
5. Offertoire sur les grands jeux
6. Elévation - Tierce en Taille
7. Agnus Dei

8. Abraham van den Kerckhoven (c.1618-c.1701): Fantasia
9. Johann Kaspar Ferdinand Fischer (c.1656-1746): Chaconne
10. Georg Muffat (1653-1704): Toccata Prima

Louis Marchand (1669-1732):
11. Plein-jeu
12. Basse de cromhorne
13. Duo
14. Récit & Dialogue

John Blow (1649-1708):
15. Voluntary IV
16. Voluntary VIII
17. Voluntary XVIII

18. Georg Muffat: Toccata Quinta


Blow: Voluntary VIII [4'51''] Gustav Leonhardt


CD 2. GIROLAMO FRESCOBALDI. LOUIS COUPERIN [66'29'']
Gustav Leonhardt, clave italiano de Martin Skowroneck (Frescobaldi) y clave francés de Emile Jobin, copia de Vincent Tibaut (Couperin)

Girolamo Frescobaldi (1583-1643):
1. Toccata Seconda (1615)
2. Canzona Quinta (1615)
3. Fantasia Quarta, sopra doi soggetti (1608)
4. Capriccio sopra la Bassa Fiamenga (1624)
5. Toccata Settima (1627)
6. Recercar Primo (1615)
7. Canzona Terza (1627)
8. Toccata Ottava (1615)

Louis Couperin (c.1626-1661):
[Suite en re mayor]
9. Prélude
10. Allemande
11. Courante
12. Sarabande
13. Gaillarde
14. Chaconne
15. Passacaille en sol menor
[Suite en mi menor]
16. Prélude
17. Allemande
18. Courante
19. Sarabande
20. Pavane en fa sostenido menor


L. Couperin: Pavana en fa sostenido menor [4'34''] Gustav Leonhardt


CD 3. BACH - BULL - BYRD - GIBBONS - HASSLER - PACHELBEL - RITTER - STROGERS [70'17'']
Gustav Leonhardt, claviórgano de Matthias Griewich (2001) y clave alemán de Anthony Sidey (1995)

1. Hans Leo Hassler (1564-1612): Canzon
2. Nicholas Strogers (fl.1560-1575): Fantasia

William Byrd (c.1542-1623):
3. Corranto
4. Queens Alman
5. Ground

6. John Bull (1563-1628): Bull's Goodnight
7. Orlando Gibbons (1583-1625): Fantasia II
8. Johann Pachelbel (1653-1706): Fantasia
9. Johann Christoph Bach (1642-1703): Praeludium
10. Johann Pachelbel: Toccata in G
11. Christian Ritter (1650-1725): Allemanda in discessum Caroli XI regi Sueciae

Johann Sebastian Bach (1685-1750):
12. Fantasia BWV 1121
13. Aria variata BWV 989
14. Partite sopra "O Gott, du frommer Gott" BWV 767


Bach: Aria variata BWV 989 [15'31''] Gustav Leonhardt


CD 4. WILLIAM BYRD [52'15'']
Gustav Leonhardt, copia de un clave de Lodewijk Theewes (1579), conservado en el Museo Victoria y Alberto de Londres, realizada por Malcolm Rose

William Byrd (c.1546-1623):
1. Pavan (16a)
2. Galliard (16b)
3. Clarifica me, Pater (49)
4. Qui Passe (19)
5. Alman (89)
6. Pavan (14a)
7. Galliard (14b)
8. La Volta (91)
9. Pavan (23a)
10. Galliard (23b)
11. Ut re mi fa sol la (64)
12. Ground (43)
13. Rowland (7)
14. Fantasia (13)


Byrd: Ut re mi fa sol la [7'32''] Gustav Leonhardt


CD 5. JOHANN SEBASTIAN BACH: WELTILICHE KANTATEN BWV 30a & 207 [72'46'']
Monika Frimmer, soprano
Robin Blaze, alto
Markus Schäfer, tenor
Stephan MacLeod, bajo
Les Chantres du Centre Musique Baroque de Versailles (dir. Olivier Schneebeli)
Sophie Landy, Béatrice Gobi y Sarah Szlakmann, sopranos
Bruno Le Levreur, Julien Freymuth y Arnaud Raffarin, altos
Romain Champion, Benoît Porcherot y Dominique Bonnetain, tenores
Café Zimmermann (dir. Pablo Valetti)
Pablo Valetti, Nicholas Robinson, Mauro Lopes, Cecile Mille, David Plantier y Pedro Martín Gandía, violines
Patricia Gagnon y José Manuel Navarro, violas
Petr Skalka y Etienne Mangot, violonchelos
Ludek Brany, contrabajo
Céline Frisch, clave
Emmanuel Alemany, René Maze y Guy Ferber, trompetas naturales sin agujeros
Diana Baroni y Sarah Van Cornewal, traversos
Patrick Beaugiraud, Henri Michel, Clémentine Humeau, oboes
Laurent Le Chenadec, fagot
David Vateville, timbales
Director: Gustav Leonhardt

Johann Sebastian Bach (1685-1750):
1. Cantata BWV 30a Angenehmes Wiederau (1737)
2. Cantata BWV 207 Vereinigte Zwietracht (1726)


Bach: "Ätzet dieses Angedenken" de la Cantata BWV 207. [5'31''] Robin Blaze. Café Zimmermann. Gustav Leonhardt

Dankbarkeit
Ätzet dieses Angedenken 
In den härtsten Marmor ein! 
Doch die Zeit verdirbt den Stein. 
Laßt vielmehr aus euren Taten 
Eures Lehrers Tun erraten! 
Kann man aus den Früchten lesen, 
Wie die Wurzel sei gewesen, 
Muß sie unvergänglich sein. 

[Gratitud: ¡Grabad estos recuerdos/ en el más duro mármol!/ Mas el tiempo destruye la piedra./ Mejor que vuestros propios méritos/ hagan que el trabajo de vuestro profesor sea conocido./ Si de los frutos podemos deducir/ cómo fueron las raíces/ estas raíces han de ser inmortales.]

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5 CD ALPHA 815 (Diverdi)
Grabación: Junio de 2001 (CD 1), Febrero de 2002 (CD 2), Febrero de 2003 (CD 3), Noviembre de 2004 (CD 4) y Mayo de 2007 (CD 5)

miércoles, 18 de enero de 2012

Gustav Leonhardt, el holandés impasible

[Gustav Leonhardt al frente de la Orquesta Barroca de Sevilla en el Teatro Villamarta de Jerez en diciembre de 2007]
Uno de los músicos más influyentes del último medio siglo, el holandés Gustav Leonhardt falleció en el mediodía del pasado lunes 16 de enero en su casa de Ámsterdam a los 83 años de edad. Nacido en la ciudad norteña de ‘s-Graveland en 1928, el nombre de Leonhardt está ligado de forma decisiva a la revolución que en la interpretación de la música anterior al Clasicismo se produjo tras la Segunda Guerra Mundial y que andando los años habría de cambiar por completo el panorama musical europeo.

El uso de instrumentos de la época en que fue escrita la música (o de copias fidedignas de ellos) y la restitución del estilo interpretativo original se sustentaba en una filosofía de trabajo que traería consigo, en efecto, una renovación absoluta de los repertorios antiguos y la manera de afrontarlos. En este sentido, Leonhardt puede ser considerado con absoluta seguridad el primer intérprete moderno de clave, el primero que, a partir del estudio riguroso y concienzudo de las fuentes y de una soberbia intuición artística, supo extraer del instrumento un sonido que hoy cualquier aficionado reconoce como puramente barroco.

Tras estudiar a finales de los años 1940 en la Schola Cantorum Basiliensis, uno de los centros vitales para la difusión de los nuevos postulados historicistas, a principios de los 50 Leonhardt fue profesor en Viena y Ámsterdam y fundó su primer conjunto, el Leonhardt Ensemble Consort, cuyo nacimiento coincide en el tiempo con la creación del Concentus musicus Wien de Nikolaus Harnoncourt, el otro gran pionero de la interpretación históricamente informada, con quien su nombre iba a quedar estrechamente ligado cuando el sello Telefunken (luego, Teldec) les encargara la primera grabación íntegra de las cantatas de Bach, un proyecto que iba a ocupar casi dos décadas (1971-1989) y que sigue siendo hoy una de las referencias insoslayables en torno a la música del autor de El arte de la fuga.

La vinculación con Bach venía desde antiguo (una primera grabación de las Variaciones Goldberg para el sello Vanguard data justo de 1953) y conocería uno de sus momentos más singulares cuando dio vida al Cantor de Leipzig en la Crónica de Anna Magdalena Bach, película de 1968 de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub y en la que aparecía también su colega Harnoncourt haciendo el papel de su patrono, el Príncipe de Anhalt-Cöthen. El ascetismo artístico, la austeridad bressoniana que cultivaban la pareja Huillet-Straub se correspondía a la perfección con la forma en que Leonhardt, luterano fervoroso, concebía su arte, hecho de un rigor, una esencialidad y una fidelidad a sus principios que no traicionó jamás.

En contra de lo que hicieron Harnoncourt y otros muchos músicos vinculados al movimiento historicista, Leonhardt no sintió nunca la necesidad de sobrepasar los límites temporales de la música antigua, y solo se le recuerdan algunas experiencias fronterizas, con obras de Carl Philip Emanuel Bach o Mozart, a quien interpretó en pianos de época. Aun con eso, su repertorio era extensísimo y abarcaba prácticamente todo el Bach posible, al clave, al órgano y como director de diversos conjuntos; la escuela clavecinística francesa, cuya esencia delicada, flexible, refinada y elegante, consiguió penetrar y desentrañar como pocos; los organistas del norte de Alemania (y de otras muchas partes de Europa, incluida España); los grandes virginalistas ingleses, por los que se ocupó muy especialmente al final de su carrera; y toda una serie de nombres (menores y mayores) que jalonan la música europea desde finales del siglo XVI hasta mediados del XVIII y en la que no faltan figuras de la talla de Frescobaldi, Froberger, Purcell, Lully o Monteverdi. Con todo ello, el maestro holandés configuró a lo largo de más de medio siglo una de las discografías más extensas, variadas y exquisitas que pueda presentar artista alguno en el mundo.

Su extraordinaria capacidad de trabajo era proverbial, como el trato amable y considerado que dispensaba a todos sus colaboradores y alumnos. Cultivó en cualquier caso una imagen de austeridad rayana con la severidad, lo cual se mostraba especialmente cuando interpretaba música religiosa, para la que solía pedir al público que se abstuviera de aplaudir. Por Sevilla vino en muchas ocasiones: se le recuerdan actuaciones memorables dentro del Festival de Música Antigua, tanto en el Alcázar como en el Teatro Lope de Vega, en el ciclo de Los Venerables o en la Academia de Órgano de Marchena, tocando en los estupendos instrumentos de la iglesia de San Juan. En 2007 dirigió por primera vez a la Orquesta Barroca de Sevilla y lo haría en más ocasiones en los años siguientes, la última de ellas en la Semana de Música Religiosa de Cuenca de 2011. Su prevista cita de mayo de 2012 ha sido cancelada para siempre.

Antes de escribir estas líneas he tenido ocasión de ver una grabación de su último recital, que ofreció en un teatro de París el 12 de diciembre de 2011. En la escena oscura, un solo foco de luz ilumina la partitura, el precioso instrumento de Rückers/Taskin y la figura enjuta de un Leonhardt que se comporta como siempre lo hizo: con la impasibilidad aparente, la parsimonia y la elegancia con la que se mostraba en público, sin un gesto de más, sin un detalle (artístico) de menos. Esa Variación nº25 de las Goldberg que toca como propina suena como la despedida más sencilla imaginable en un mito de la música. Todo en él es serenidad. En quien escucha, todo es ya emoción.
[Diario de Sevilla. 18-01-2012]