miércoles, 12 de octubre de 2011

Un descubrimiento musicológico

[La Orquesta Barroca de Sevilla]
He recibido un correo electrónico de un musicólogo burgalés con el ruego de que dé difusión a esta nota:

Han escrito por ahí que premiando a la Orquesta Barroca de Sevilla, el Ministerio de Cultura premia a la resistencia y a la excelencia. Yo diría que además se premia a la investigación y a la innovación, pues rescatar del olvido más o menos profundo en el que se encontraban a nombres como los de Pedro Rabassa, Juan Francés Iribarren, Carlos Baguer, Jaime Torrens, Juan Domingo Vidal, Luis de Mendoza y Lagos o Francisco Delgado es una forma de innovar, ahondando en lo mejor del repertorio musical hispánico. Es esta una tarea que me honro en haber compartido con el conjunto sevillano, a cuyo coordinador conocí hace ya más de 20 años en unas arduas jornadas de arqueología gastronómica leonesa.
Sin embargo mi relación directa con la OBS se remonta solo al verano de 2009, cuando trabajando en los archivos de la Catedral de Córdoba sobre un manuscrito de Agustín de Contreras se me pegó literalmente a los dedos una hoja de música ciertamente extraña. La marca de agua del papel era claramente visible y aunque parecía dieciochesca, era por completo desconocida para mí. En el arranque de la partitura identifiqué con claridad el tema de la folía y en el verso, donde terminaba el manuscrito, una enigmática anotación que decía: "Folía baetica. Giº. Valentini-Sanchetti fizo para la ermita de San Benito de la Villa de Sevilla. Anno Dni. MDCC..." (lamentablemente el resto de la fecha aparece rascado y es ilegible, como si alguien se hubiera tomado la molestia de negar a la posteridad la fecha de composición de aquella obra inédita). Habrá ocasiones de narrar la excitación que me produjo el descubrimiento y de contar las pesquisas que me llevaron a descubrir que Giovanni Valentini-Sanchetti fue un violinista y compositor cordobés de origen mantuano que vivió en la segunda mitad del siglo XVII. Pasado un mes del hallazgo, casi nada más sabía yo de él, salvo esa relación con una iglesia sevillana hace tiempo destruida para la que al parecer compuso esta pieza verdaderamente noble y singular del repertorio español de la época, donde tan rara fue la música para conjunto instrumental.
Hecho el descubrimiento y corregidos algunos errores en la descuidada notación de la música, me puse en contacto enseguida con el coordinador de la OBS para comentarle el hallazgo y ofrecerle la posibilidad del estreno mundial de la obra. La receptividad fue como esperaba calurosa y, finalmente, tras algunos problemas con la edición informática de la pieza, la Folía baetica fue estrenada en el Convento de Santa Clara de Sevilla el 1 de junio de 2011 en una sesión que dirigió el violinista italiano Enrico Cassaza. Coincidiendo con el Día de la Fiesta Nacional española y con el galardón que merecidamente ha recibido la Orquesta Barroca de Sevilla en el día de ayer, me gustaría aprovechar su medio para dar difusión a estos datos (junto con el vídeo del estreno de la pieza, lamentablemente difundido ya, sin permiso) que en un futuro próximo ampliaré, pues he decidido consagrar mi profesión a seguir el rastro de Giovanni Valentini-Sanchetti, y los primeros frutos de mis desvelos empiezan a ser relevantes. Tiempo habrá. Agradecido...
Sebastián del Pomo Viejo. Musicólogo

3 comentarios:

DR. MARCELO LASTA dijo...

muy buena la obra recien descubierta barroca,aparte la version pletorica de frenesi,fantastico,un saludo desde una veterinaria argentina..

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Resulta una pieza desconcertante, al menos desde el punto de vista compositivo, pero me parece una maravilla su recuperación, y que se haya puesto en el siglo XXI de esta manera es algo prodigioso.

Un abrazo.

P.S. Mucho ánimo a este colega musicólogo, porque tareas como la suya siempre son dignas de alabar.

Antonio Torralba dijo...

Parece que Sanchetti -y esto lo puede ver cualquiera que maneje la edición de "The New Grove..." de 1987- era conocido en Mantua con el sobrenombre de "Il arrabbiato" o Il arrebatto, que no está clara la grafía. La pieza sin duda hace honor a este apodo.