martes, 26 de octubre de 2010

Voto por Zelenka

Cuanto más música de Zelenka escucho más tengo la sensación de estar ante uno de los compositores más injustamente marginados de la historia de la música. Por supuesto que hoy Zelenka es bien conocido entre los buenos aficionados y que su prestigio parece ir en continuo aumento, pero es que para mí el puesto de Zelenka está al lado de los Bach, Haendel o Vivaldi y en ningín caso un escalón por debajo. Conocía ya su Missa votiva gracias a la muy buena interpretación de Václav Luks y sus conjuntos checos, pero es que ésta que publica Carus del gran gran gran Frieder Bernius y sus soberbios chicos de Stuttgart me ha parecido sencillamente deslumbrante, tanto que en el titular a mi comentario del periódico no pude contenerme.

ATENCIÓN: OBRA MAESTRA
Buena muestra del a menudo injusto filtrado del repertorio básico. Esta gran misa, escrita por Zelenka en 1739 como acción de gracias por la recuperación de una grave enfermedad, es una obra maestra absoluta, que podría competir sin menoscabo con la Misa en si menor de Bach si tuviera la difusión necesaria. Es por ello una suerte encontrarnos con esta interpretación maravillosa, exultante, vibrante, lírica, apasionada de Frieder Bernius y sus conjuntos de Stuttgart. Encantadora la soprano Joanne Lunn y soberbio el contratenor Daniel Taylor.
[Diario de Sevilla, 23-10-10]


Zelenka: Et resurrexit de la Missa votiva. [7'41''] Lunn, Taylor, Kaleschke, Bauer. Kammerchor Stuttgart. Barockorchester Stuttgart. Frieder Bernius

7 comentarios:

Andrés dijo...

Yo descubrí a Zelenza hace ya unos treinta años en un LP de Erato dirigido por Corboz. Me impactó el motete "In exitu Israel" y el salmo "De Profundis", en ambos casos por la combinación de sabiduría contrapuntística (esas dobles fugas maravillosas), su inventiva melódica, su energía siempre en continuo movimiento y su habilidad para jugar con la tímbrica de los instrumentosen combinación con las voces. Desde entonces me enganché a él y he perseguido cuantas grabaciones se pueden comprar o piratear. Lo mejor para mí: sus Misae Ultimae y el oratorio de San Wenzeslao (no sé si el insigne políglota sevillano que conocemos aprobaría mi transliteración), titulado "Sub olea pacis et palma virtutis". Que Bach lo admirara dice ya mucho.

Pablo J. Vayón dijo...

Los motetes y el Sub olea pacis son grandes, sí. Pero, ¿y la obra instrumental, tan corta y toda ella tan extraordinaria?

Como contrapuntista, creo que la única comparación posible es con Bach, y por eso la admiración mutua, claro. Y en cuanto a la intuición respecto al poder expresivo y sensual de las mezclas de timbres y del color creo que es fácilmente comparable con Vivaldi.... Un grande, sin duda.

T dijo...

Y el requiem. ¡Qué joya ese réquiem!

Andrés dijo...

Ciertamente, Pablo: las Hipocondriae y el resto de la obra orquestal es de una novedad y una "bizarría" realmente sorprendente. Es una música que se salta los esquemas formales de la época y que busca el efecto sorprendente, tanto en el terreno tímbrico como, sobre todo, en el rítmico (los cambios de tempo son en Zelenka algo imprevisible y, por ello, maravilloso).

T dijo...

Maravillosa, Pablo. Lleva desde ayer de banda sonora en mi despacho.

Mario Guada Gutiérrez dijo...

Hola:

Vaya, había oído que era un buen disco, pero no que gozaba de esta excelencia.
Precisamente hoy lo he tenido en mis manos y he pospuesto su adquisición, ahora no por mucho tiempo, me "temo".

En efecto, me sumo a todas las grandes alabanzas vertidas sobre esta gran figura del Barroco centroeuropeo.
Qué grandes ratos he pasado yo con ese "Sub olea pacis et palma virtutis" y el maravilloso disco que le dedicara Il Fondamento a su "Requiem", "Miserere" y "De profundis".
Y siendo un grande, además es que Bernius rara vez falla...

Un abrazo.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Yo estoy comenzando a (re)descubrir a este magnífico compositor. Es posible que con Zelenka pase lo mismo que ha ocurrido en los últimos años con los barrocos franceses menos conocidos (para el gran público). Me refiero a los Charpentier, Delalande, Marais,... casi enterrados en el olvido hasta hace unas pocas décadas.

Este verano pasé unos días en Praga y me "aprovisioné" con algunas piezas de compositores locales... Martinu, algunos barrocos (como Jan Zach) y, por supuesto, Jan Dismas Zelenka. Encontré una versión vibrante de la Missa Sanctissimae Trinitatis. La interprentan Musica Florea y (sorpresa) figura como alto la maravillosa Magdalena Kozená... Una delicia.

Un cordial saludo.